Las imprudencias se pagan. Las irresponsabilidades se pagan... Las tonterías también. Anoche nos encontramos con un control de alcoholemia de la Benemérita, cuando con unas copitas en lo alto nos disponíamos a comer algo, y se nos quitó la gana de todo. Consecuentemente el conductor, y los demás, dimos positivo, y la subsiguiente denuncia nos calló como un gélido jarro de agua fría sobre la cabeza. Está claro, si bebes no conduzcas aunque puedas sobrada y conscientemente llevar el coche sin problemas; pero amigo, como te pille la Guardia la llevas clara: 600 lerus y retirada del carnet durante un mes, pimpampum! Lo cierto es que estábamos muy mal acostumbrados: muchos años sin ver un control, sin que te pare nadie, sin un problema... Pero algún día tenía que pasar, y ha pasado. Pensándolo fríamente, quizás hasta haya sido mejor así; aunque los lerus no te los va a devolver nadie. Lección bien aprendida. Lo que no es menos cierto es todo lo que rodea a los controles de alcoholemia y su ...
Comentarios
Por supuesto tiene razon en tò, pero meho q'un ezenario d manowar... uno d DIMMU BORGIR, q q no?????